El laberinto invisible

Abr 15, 2018 by Daniela Pavlova Category: Opinión 0 comments

¡Me fascinan! Vienen de tiempos lejanos, pueden ser naturales o artificiales, hechos por el ser humano. Los hay curvos, rectangulares, unidireccionales o mixtos. Son las callejuelas de los zocos árabes, han servido de modelo para diseñar jardines y parques, los encontramos en forma de mosaicos de las catedrales góticas, o en pinturas milenarias. Son metáforas en la literatura narrativa y en poesía, incluso presentes en la mitología griega.

 

Los laberintos son mágicos. Todos son un sistema de caminos, pero no todos son iguales por su carácter o meta; algunos son lúdicos, entretenidos o engañosos, otros aterradores. No siempre es importante salir del laberinto, a veces la meta marcada es llegar al fondo, al corazón. ¡Siempre necesitas un guía!

 

Nuestro camino de emprendedores es un laberinto. Un laberinto invisible cuyo recorrido exige la voluntad y la perseverancia. Para conseguir la meta es necesario marcar un plan, usar la inteligencia, acudir a la memoria, convertir la casualidad en nuestro aliado, y como no también la fortuna.

Un guía es alguien que ya conoce los procesos y la lógica del laberinto y te puede llevar al corazón, te enseña como proyectar, armar tu plan y preparar tu perseverancia.

 

Hemos llamado nuestro blog El laberinto invisible porque creemos que emprender no es fácil. Emprender es un camino complicado, para llegar al final necesitamos poner en acción todas nuestras habilidades y conocimientos. También sabemos que un emprendedor no está solo, tampoco es el primero que se encuentra enredado en una idea y siempre puede contar con la ayuda de alguien que le aporte con su experiencia.

Ofrecemos el espacio El laberinto invisible a todas las personas emprendedoras que quieren compartir, ser guía o dejarse guiar.

Daniela Pavlova

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